lunes, 4 de mayo de 2009

Epílogo de mis sueños


Las dulces palabras de ambos
van creando un cálido ambiente
tus miradas solares pintan mi cara,
la envuelven, la derriten ante ti
y nuestras manos se unen
los dedos se entrelazan por acción natural
ahora tus brazos se adhieren a mi espalda
mientras los míos recorren tu delicado semblante
de igual manera te toco
con el corazón y el tacto
tu aliento en mi boca despide un apacible olor,
lo percibo y me siento volar
me aproximo a tu rostro
y sello tus húmedos labios
ahora esos dos soles están frente a mí,
abiertos y grandes como me gustan
también ahí dejo mi cálida huella
soplo a tu cara una bocanada amorosa
y no haces más que recibirla con placidez
ya nada más excitante
que nuestros cuerpos rozando rítmicamente
parece ser que tú me manejas y yo a ti
las palabras se pierden para dar paso
a una melodía mental,
mutua, que se convierte en Amor
el tiempo sólo corre,
es polvo sin origen ni fin
la gente pasa y nada nos intimida...
finalmente importamos sólo tu y yo
la tarde se hizo noche
la noche enfría mi cuerpo
y tu cobijo me dona calor
el deseo desmedido se une
a nuestro derroche de abundante cariño
...y es hora de irnos
aún siento en mis labios
el potente roce de los tuyos
aquella marca carmesí es la muestra
de lo cálido que me puedes poner
a esa huella que en mi cuello dejaste
le tomará algunos días disolverse
por ahora llego a mi lecho
deseando enormemente repetir mil veces
lo efectuado con anterioridad.

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